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La leyenda del «Dorado» (I)

El «Machorro«, un vergel situado en tierras de Medina Sidonia.

Nuestros primeros escarceos por el campo bravo a principios de los 2000, tenían como única sede el entorno de Medina Sidonia. Cerca de este bello pueblo existe una increíble finca que admirábamos desde los caminos aledaños, alucinados con sus cercados lilas, llenos de ganado multicolor que nos generaba una curiosidad extrema. Pero a ver quien era el guapo que se adentraba en aquella finca de «El Machorro«, que albergaba la ganadería de un peculiar ganadero, D. Ángel Bohórquez, hombre con un fuerte carácter, poco amigo de intrusos por sus cercados que nos hacía sopesar muy mucho el hecho de intentar acordar una visita por sus pagos.

Aquel ganado multicolor fue a parar a tierras portuguesas….

Nuestra indecisión la pagamos cara y de un día para otro aquel ganado de bellas capas, desapareció de aquellos pagos para nuestro enorme disgusto por no haber sido capaces de conocer aquella bonita ganadería en ese entorno incomparable. Pero el tiempo y la casualidad nos llevo a dar con las gentes que habían acabado haciéndose con una parte importante de aquel ganado que pastaba en tierras gaditanas.

La familia Passanha Sobral fue quién se quedo con una de las partes de esta ganadería cuya procedencia mayoritaria era Cebada Gago a la que D.Angel Bohorquez había aportado alguna línea de otros encastes. Su abrumadora variedad de pelos deja plena constancia de que por sus venas corría mayoritariamente sangre «Cebadita«. Así como su anterior dueño no daba lugar a las confianzas, nuestro primer encuentro con aquella familia fue sencillamente demoledor, de los que no se olvidan. Los Sobral, gente encantadora y hospitalaria nos abrió sus puertas como si fuésemos amigos de toda la vida y nos mostró con todo detalle aquellos animales a los que llevábamos años siguiéndoles la pista.

El flechazo con esta casa fue instantáneo.

Aquellos animales de capas inverosímiles pastan en una coqueta finca del alentejo portugués que a nada que la primavera acompañe se carga de una belleza extrema con pastos en abundancia del que dan buena cuenta el ganado, haciendo de aquel entorno un marco incomparable para la crianza de los cebadas portugueses.

Aquel encuentro casual, nos iba a deparar una de las historias mas bellas que en Porlasrutasdeltoro hemos vivido.

Hoy os contaremos la primera parte de la misma, centrada en la vida de un increíble toro sardo ,»Dorado» de nombre y herrado a fuego con el número 4,  que a pesar de su final inesperado, hizo correr ríos de tinta.

Comenzamos:

El toro «Dorado», una vida de película.

El toro «Dorado» número 4, protagonista de esta curiosa historia, cuando era un utrerillo posando en un amplio cercado sembrado con avena. Así se cría el TORO BRAVO, para todo aquel que tenga alguna duda.

El segundo año que visitamos «Barbas de Lebre«, tuvimos la suerte de encontrarnos una primavera como pocas veces hemos conocido en todos estos años.

En aquel cercado en el que pastaba la camada de machos recién llegados a utrero, destacaba sobre todos ellos uno sardo, capa muy común en esta casa junto con el salinero, que estaba herrado con el número 4 y que ya en aquellas fechas se apreciaba que sería el toro de mayor presencia en la camada de cuatreños del año siguiente.

Era evidente que aquel precioso animal que pintaba maneras para ser toda una pintura, tenía dos puntos más de presencia en una camada cuya procedencia Cebada Gago hace tener a los Sobral unos animales cortitos, brevilineos, tremendamente astifinos pero de un enorme trapío y belleza.

En aquel momento nada nos hacía presagiar la historia que nos iba a unir a ese utrerillo sardo que marcaba sus límites con el resto de camada y no perdía la oportunidad de demostrar su superioridad física con sus hermanos.

«Dorado» jugando con unos y con otros.

El pelaje sardo, muy frecuente en la casa Sobral.

Aquel año 2104 abandonamos «Barbas de Lebre» soñando con volver a ver la evolución de un animal cuyas hechuras y capas eran un autentico escándalo para todo aquel que sea un admirador del toro bravo….

Al año siguiente, el reencuentro con Dorado fue impactante. Sus hechuras seguían siendo las mismas, su cara se había desarrollado de manera perfecta haciendo de él un toro armonioso, muy bien armado y con una seriedad terrible.

«Dorado» vivía en el alentejo portugués como un autentico marqués, conviviendo con sus hermanos y con la fauna que puebla aquellas fértiles tierras.

A pesar de la belleza de sus hermanos, «Dorado» destacaba sobre el resto en trapío, arboladura y seriedad. Pero esta circunstancia unido a una camada no muy extensa hacía que este toro descuadrase en cualquier lote que se pretendiera hacer para su lidia en plaza.

Aquella belleza y presencia descomunal seria clave en el destino final del protagonista de nuestra historia.

«Dorado» compitiendo en belleza con su hermano «Romero» que acabó en las calles de Sagunto dando un juego excepcional.

Los Criado, veedores históricos de la Casa de Misericordia pamplonesa también quedaron prendados de la belleza de aquel hermoso toro sardo y plantearon a los Sobral la posibilidad de llevarlo de sobrero a una de las plazas mas exigentes del planeta toro.

La posibilidad de ver el juego de «Dorado» en una plaza de esa categoría fue ineludible.

Pamplona, San Fermín 2015. Primera parada.

A finales de junio, la empresa de transportes de toros de lidia ADRIAN, acudió a «Barbas de Lebre» a embarcarlo con un destino muy especial.

La emoción que supuso levantar la cambreta de ese camión para dar paso a aquel animal al que le habíamos seguido la pista fue algo que nos costará olvidar…..

«Dorado» salio tranquilo después de un viaje de mas de 900 kms desde tierras portuguesas. A pesar del viaje el remate adquirido en la finca le hizo llegar a Pamplona en un estado de carnes muy bueno.

A pesar de que nadie desea que un toro se lastime en el ruedo y sea devuelto al corral, todos los que conocíamos al animal en cuestión teníamos el íntimo deseo de verlo lidiar en nuestra plaza. Y qué decir de los ganaderos, que en los días que se puso de sobrero, simple y llanamente no pudieron conciliar el sueño.

Aquel animal pasó las fiestas dentro del grupo de sobreros comprados por la Casa de Misericordia, siendo enlotado en dos de las corridas de aquella feria. En la de José Escolar del día 11 de julio entró como sobrero en segundo lugar sin que evidentemente saliese al ruedo. Días mas tarde entro de primer sobrero nada más y nada menos que en la corrida de Miura del día 14.

Era evidente que en los carteles ganaderos más «cómodos», las cuadrillas preferían dejarlo fuera optando por otros ejemplares de otras procedencias.

Su periplo madrileño; Otoño 2015 y San Isidro 2016.

Tras volver de tierras navarras «Dorado» pasó el verano en su finca, pero fueron muchos los que preguntaron a los ganaderos por el toro en cuestión. Su vuelta de Pamplona, en la que mucha gente del mundo del toro en la calle se había fijado en el y su prestigioso paso por la monumental pamplonesa, lo hacía más atractivo aún para cualquier peña taurina.

Pero la familia Sobral, seguía ilusionada en ver a aquel ejemplar en una plaza de tronío.

La oportunidad de que «Dorado» fuese a Madrid en otoño se materializó, y allí que fue el burel.

«Dorado» en un reconocimiento en Las Ventas.

«Dorado» destacaba en el resto de sus compañeros de corral de sobreros. Su pelaje y su ya más que conocida historia, ya que las redes sociales se habían hecho mucho eco de aquel peculiar toro, comenzó a pesar a la hora de hacerlo entrar en los lotes de sobreros de cada corrida. Eso y de nuevo su procedencia «Cebadita» fueron dejando al toro fuera un día tras otro.

«Dorado» volvió una vez más a «Barbas de Lebre» y tras un largo invierno fue vuelto a embarcar al año siguiente para volver a formar parte de la nómina de sobreros que la plaza de Madrid necesita para un ciclo tan sumamente largo como lo es San Isidro. «Dorado» se mostró siempre noble y tranquilo todos estos largos días que vivió en los corrales venteños. Aunque bien es cierto que mostraba rápidamente su carácter con todo aquel animal que calentaba el ambiente. En la foto superior al lado de un Miura cárdeno salpicado que salió caliente del camión y debió ser apartado de sus hermanos de camada. Al pasarlo al corral de los sobreros, nuestro protagonista le leyó la cartilla y le bajó los humos.

Vuelta a «Barbas de Lebre»

Las fotos que acompañan esta parte del reportaje están realizadas unas semanas antes de partir a San Isidro de 2016. En ellas apreciamos a un «Dorado» sumamente rematado, remate y seriedad que en su encaste de procedencia se adquiere generalmente a los 5 años. Lo de Cebada con cuatro años habitualmente presenta un toro sin un kilo de más, brevilineo, muy astifino pero con un trapíoy seriedad irreprochable. A pesar de ello debe luchar con denuedo contra las basculas de los reconocimientos, que muchas veces no entienden de la diversidad de encastes y sus peculiares fenotipos.

Contemplar a aquel toro largo, muy bien armado, con una capa absolutamente espectacular en aquella nueva y exhuberante primavera portuguesa, fue como si estuviéramos admirando un cuadro.

«Dorado» dándose la cara con un compañero burraco que le acompañó a la plaza de Las Ventas aquel San Isidro de 2016.

«Dorado» venteando en «Barbas de Lebre»

 A principios de junio el toro volvió por última vez al campo, tras permanecer todo un San Isidro completo en el que en nada mas que 2 o 3 tardes fue enlotado como sobrero. Su fama y procedencia, insistimos, pesaron mucho en su elección para ello.

Una verdadera pena no haber podido comprobar el juego de un toro criado para su lidia en plaza pero que finalmente, no lo fue.

Destino final:

Los «Sanjuanes» de Coria.

Los Sobral con un animal de esas características a las puertas de cumplir los 6 años, tomaron la decisión de enviarlo a las calles. A estas alturas del partido novias no le faltaban.

La localidad extremeña de Coria tenía como cada año sus célebres «Sanjuanes» perfectamente organizados con todo el esfuerzo y cariño de las diferentes comisiones que aportan sus toros para las fiestas del pueblo.

El toro contratado para la tarde del día de San Juan, uno de los más importantes del año en Coria, sufrió baja de última hora por una pelea en el campo, por lo que la comisión organizadora puso el punto de mira en nuestro toro protagonista, recién llegado de San Isidro.

 El trato se cerró rápidamente pero con una condición clara y precisa por parte del ganadero.

Más adelante volveremos sobre ello.

Esta localidad realiza una salida breve y fugaz por la mañana del toro que será lidiado a cuerpo limpio esa tarde o noche por sus calles.

Aquel 24 de junio por la mañana la expectación era máxima para ver la primera salida del guapo y famoso toro sardo de los Sobral.

Todo el pueblo lo esperaba con ansia y muchos fueron los corredores foráneos que acudieron a tratar de medirse con el toro.

*Secuencia fotográfica de la carrera perteneciente a FOTO ESTUDIO MOISÉS DE CORIA. Desde aquí agradecemos su permiso para ilustrar el reportaje con sus fotografías.

Dorado salió del corral acompañado por 4 bueyes que le llevarían por el recorrido hasta el corral final. Su salida fue impetuosa, brava y codiciosa cayendo en la primera curva del recorrido y levantándose rápidamente para tomar velocidad fijándose en todo lo que se meneaba a su alrededor.

En el momento en el que tomo la calle principal del recorrido fueron pocos los corredores que se midieron con el. Casi el primero de todos fue Eloy Gonzalez, experimentado corredor y recortador segoviano que se plantó con raza delante de el, a una distancia adecuada dada la gran velocidad de salida del animal.

Pero «Dorado» se fijó en el al instante y sin dudarlo se lanzó a por el con todas sus fuerzas. La inmensa agilidad y potencia de estos enormes animales en arrancada, hizo que le comiese metros al corredor rápidamente, el toro le hizo hilo y su único objetivo era hacer presa. El corredor  se percató rápidamente de la arrancada por lo que esperó la cercanía del toro para, en el último momento, quebrarlo y salir airoso del lance.

Así lo hizo y pudo escapar de los astifinos pitones de Dorado.

Pero esta fuerte arrancada coincidió con otra de las curvas que el recorrido de ese encierro de Coria tiene, por lo que la fuerza y velocidad del toro, acompañado de un piso en el que el toro no pudo tener agarre, acabó con el protagonista de nuestra historia chocando de frente con toda la velocidad y el peso de sus casi 600 kilos contra las vallas protectoras.

DORADO MURIÓ EN EL ACTO.

«Dorado» instantes antes de golpearse contra el vallado.

CORIA ENMUDECIÓ.

El pueblo contemplaba absorto al precioso animal inerte. Tanto esfuerzo para llevarlo, tantas vicisitudes en su vida, tanto viaje para arriba y para abajo, tantos ojos observándolo en aquellos meses y finalmente su prueba de bravura apenas duró 20 segundos de carrera.

Un artículo de aquel día sobre el suceso.

Lo que esta claro es que la reacción de bravo quedó mas que patente; en cuanto vio su presa se tiró sin miramiento a por ella. «Dorado» mostró su bravura a la mínima de cambio.

¿Qué hubiera mostrado en la plaza? ¿Cual hubiera sido su juego?

Nunca lo sabremos, pero su breve demostración quedó grabada en la retina de los caurienses para siempre.

Pero, el ocaso de «Dorado» no había llegado del todo.

En el preciso instante de su muerte, comenzaba la segunda parte de la historia de nuestro protagonista.

TAXIDERMIA ALHAMA:

EL RETO DE NATURALIZAR A «DORADO» DE CUERPO ENTERO

Desde el inicio de todo este periplo, los Sobral anhelaban que su toro hubiese salido a una plaza de tronío. Pero como os hemos narrado el toro tenía un destino escrito que no fue el deseado.

Este hubiera sido su lidia y si así hubiese sucedido, la cabeza de aquel toro tan bonito y característico de la casa, hubiera adornado el precioso salón de «Barbas de Lebre«.

Cuando el animal se destino a su lidia en calle, saltó a la palestra un nuevo protagonista en toda esta historia, la persona que con su maestría hará que «Dorado» pueda ser contemplado por todo el que lo desee como si estuviera en vida.

Dos jovenes emprendedores muy unidos al mundo rural y la tauromaquia, están tratando de hacerse un hueco en el tan competitivo como desconocido y fascinante mundo de la taxidermia.

Javier Dominguez y Patricia Muro fundaron hace unos pocos años la TAXIDERMIA ALHAMA en Fitero (Navarra) y en su haber tenían claro que algún día deberían apostar por un toro importante para realizar su naturalización completa.

Javier y Patricia lanzaron un reto a los Sobral: naturalizar a «Dorado» tras su lidia en las calles de Coria AL COMPLETO.

Los Sobral fascinados con la idea, recogieron el guante y, volviendo unos párrafos más arriba, dado que la cabeza del toro tenía un gran número de pretendientes, vendieron el toro a la peña de Coria que acudió a por el con la condición de que los despojos del toro una vez muerto fueran propiedad del ganadero con el fin anteriormente comentado.

La leyenda de «Dorado» continuaba con una nueva y fascinante historia….

Pero eso ya, os lo contaremos la semana que viene…….

Arse&Azpi

There is 1 comment
  1. Anónimo

    Gracias por hacer de un toro una maravilla porque este toro tenía pinta de ser bueno cuando saliese a las calles de mi Coria querida pero una desgracia acabó con su vida

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